DECLARACION DE PRINCIPIOS
Partido Verde Ecologista de Mexico
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) representa una corriente de opinión con base social: la ecologista.
El PVEM es una organización ecologista política interesada fundamentalmente en el cuidado y conservación de la naturaleza y el medio ambiente. Busca también la recuperación y afianzamiento de los auténticos valores culturales de México. En especial, de la tradición y conocimientos autóctonos, que son profundamente respetuosos de los seres vivientes humanos, animales y vegetales, así como los elementos naturales.
El partido desea lograr un medio ambiente tal, que pueda ser disfrutado por todos los seres vivos. El medio ambiente es un todo formado por el aire, la tierra, el agua y el sol. En el se han creado y desarrollado infinidad de plantas y animales. Ahí surgió el hombre, quien ha procedido a construir sociedades de muy diverso tipo. Es una meta del PVEM, luchar por la evolución armónica de este conjunto de seres, especies y sociedades. Igualmente el PVEM establece que las relaciones de los seres vivos entre sí, se den en un ambiente de amor, justicia y libertad.
El PVEM está integrado por ciudadanos que consideran conveniente el surgimiento, dentro del panorama político nacional, de una corriente de pensamiento y acción que tome consciencia de las necesidades de conservar el medio ambiente natural, así como proteger su legítima existencia. Nuestra filosofía considera que el desarrollo económico social y la conservación de los ecosistemas no deben ser antagónicos sino complementarios.
Consideramos indispensable la necesidad de adoptar una conciencia universal fraterna que cultive la hermandad, la cooperación e independencia de todos los seres vivos, ampliando nuestro actual concepto de defender y representar, desde esta perspectiva, los intereses de la sociedad y la naturaleza.
En esta época de crisis ambiental, que amenaza no sólo la calidad de vida sino la supervivencia misma, queremos convertirnos, ante la sociedad mexicana, en el partido político de la causa ecologista.
El PVEM se compromete en toda acción o circunstancia a observar la constitución mexicana vigente y a respetar todas las leyes e instituciones que de ella emanen.
Nos apegamos al régimen de libertades que consagran nuestra Carta Magna.
El gran ideal del PVEM es participar en el logro de la fraternidad universal en su más alto significado que consideramos debe incluir a todas las especies vivientes y los elementos fundamentales de la vida.
Nuestra filosofía política básica considera que más allá de las legítimas diferencias ideológicas, existe un problema común que efecta a toda la sociedad, no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, que es la contaminación ambiental y el deterioro ecológico. Este problema repercute en cambios climáticos y modificaciones planetarias que afectan a todos los seres sin distinción, reduciendo la calidad de la vida y comprometiendo el futuro de las generaciones por venir.
Los principios fundamentales del PVEM son AMOR, JUSTICIA Y LIBERTAD para todos los seres que habitan el planeta Tierra, incluyendo vegetales, animales y humanos. Igualmente, respeto para los elementos fundamentales de la vida que son agua, aire, tierra y sol.
En el PVEM aceptamos de la filosofía náhuatl el conocimiento de que todo es una unidad y una armonía, y de que la especie humana tiene la función de servir al desarrollo de la entidad cósmica llamada planeta Tierra, para de esta manera contribuir a la evolución del cosmo.
En el Partido Verde Ecologista de México consideramos a los vegetales, animales y humanos, como seres independientes que compartimos una misma casa o planeta, que nos necesitamos mutuamente y que todos tenemos derecho a la vida. Desde luego, comprendemos la utilización de los seres entre sí para la sobrevivencia, cuando es respetuoso y consciente. Sabemos que los seres vivos estamos formados de agua, aire, tierra y sol, por lo que respetamos a estos cuatro elementos naturales, como lo hicieron nuestros abuelos en las culturas autóctonas mexicanas como sabedores del destino común que compartimos la naturaleza y sus habitantes.